¿Eres de los que habla solo?

En las películas vemos que los personajes hablan consigo mismos, que incluso lo hacen frente al espejo y se repiten una y otra vez, lo que deben hacer o decir.

Incluso nosotros lo hacemos, al ir caminando por la calle y se nos puede soltar una pequeña risa o hablar en voz alta sin tener a alguien presente. Y esto no quiere decir que estés perdiendo la razón. Si alguna vez lo has probado, ya sabrás que te ayuda a tomar mejores decisiones, pero ¿por qué? ¿Por qué no basta con pensarlo?  ¿Por qué necesitas escucharlo?

Al pensar en voz alta haces escuchar tu voz interior

Cuando le damos vueltas a algo que nos preocupa, a veces, sucede algo curioso. De repente, nuestra cabeza se inunda con las impresiones de otros. Nuestra familia, nuestra pareja, nuestros amigos… Todo el mundo tiene algo que decir y sentimos que vamos a perder el juicio.

Es entonces cuando nos preguntamos ¿qué pasa con nosotros, ¿qué pensamos nosotros? Y es que cuando las personas que hablan solas encuentran en ello la solución perfecta.

No es que nosotros importemos, es que probablemente somos los únicos que importamos. Por ello, a veces necesitamos contarnos lo que sentimos y qué mejor que dejar que las ideas fluyan.

Pensar en voz alta nos permite saber qué queremos y encontrar el modo de comunicarlo mejor. Además, nos da la seguridad necesaria para defender una determinación frente a los demás, así como para ejecutarla.

Por otro lado, nos ayuda a estimular nuestra imaginación. Las personas más creativas afirman que su obra nace del diálogo con el exterior y con su interior.

  • Cuando esta conversación se realiza en voz alta, la eficacia de la misma se multiplica, gracias a la fuerza de la voz.
  • Así, comienzas con una pregunta o una aseveración para continuar cuestionando y seguir avanzando en la búsqueda de respuestas.
  • Esta es la manera en la que las personas llegamos a soluciones distintas.

Ventajas de hablar solo

Los expertos Gary Lupyan y Daniel Swingley desarrollaron un ensayo en el que implicaron a 20 personas.

Se les llevó a un supermercado y se les pidió que encontraran una manzana y una rebanada de pan.

Así descubrieron que aquellos que pronunciaron las palabras en voz alta obtuvieron mejores resultados.

No obstante, también llegaron a la conclusión de que esto sólo ocurre cuando el punto de partida es conocido. El cerebro funciona mejor en esta situación, ya que su capacidad para relacionar conceptos es mucho mayor.

También vieron que se trata de una herramienta muy eficaz para concentrarse. Al pensar en voz alta, te escuchas, y al escucharte, eliminas las distracciones que tienes alrededor.

Por ello, las decisiones que se toman con este recurso suelen estar muy orientadas al éxito.

Ten en cuenta que, como decíamos, partimos de lo conocido para buscar aquello que más nos convenga.

En dicho trayecto, podemos llegar a un lugar convencional o todo lo contrario. No obstante, cuando lo hagamos, sabremos perfectamente cómo ha sido el trayecto hasta allí.

Así, las personas que lo hagan en voz alta no muestran debilidad.

Más bien, afrontan un proceso de investigación dentro y fuera de sí mismos, con el máximo nivel de concentración y la máxima autoconciencia de la que son capaces.

A través de ello, dan solidez a sus conclusiones, al tiempo que se aseguran que estas surgen del deseo propio y no de las expectativas de los demás.

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