Testosterona, cómo aumentar sus niveles de forma natural

 

La testosterona es la hormona que todo el mundo asocia rápidamente al sexo masculino, y aunque es cierto que es prácticamente exclusiva de los hombres y que se genera en los testículos, no se debe obviar que los ovarios también tienen capacidad para producirla en pequeñas cantidades.

Desde incluso antes del nacimiento la testosterona es una hormona sexual básica para el desarrollo masculino, aunque se hace más evidente a partir de la pubertad, etapa en la que el cuerpo se empieza a convertir en adulto. Gracias a ella se consigue que se desarrollen los órganos sexuales, crezca la musculatura, y comience a surgir vello por todo el cuerpo.

Con el paso de los años, ya en la etapa adulta, la testosterona sigue desempeñando un papel clave para el hombre, ya que tiene múltiples funciones. Así, es una pieza importante en la tonificación muscular; ayuda a realizar actividades físicas al proporcionar un estímulo para realizar ejercicio, lo que tiene como consecuencia un mejor aspecto físico, más fuerza y mayor resistencia; recorta los periodos de recuperación tras realizar entrenamientos tanto aeróbicos, como anaeróbicos; ayuda a producir glóbulos rojos; puede evitar la osteoporosis al aumentar la densidad mineral del hueso; favorece la memoria; mejora la piel; hace funcionar mejor al hígado; mejora la acción de la insulina…

A pesar de todo esto, la principal función asociada a la testosterona está relacionada con el ámbito sexual, ya que es la hormona que alimenta el apetito sexual, ayuda a que se formen los espermatozoides de forma correcta, y combate la disfunción eréctil.

Déficit de testosterona: cómo detectarlo

La plenitud de testosterona en los hombres se produce alrededor de los 20-25 años, y a partir de los 30 años empieza el descenso en los niveles de esta hormona, con una reducción aproximada de un 1% anual. No obstante, esta pérdida no supone ningún trastorno, y se considera dentro de la normalidad. Sin embargo, existen muchos casos en los que se dispara este descenso, lo que podría provocar alteraciones importantes en el organismo, como hipogonadismo o síndrome de déficit de testosterona. Por otro lado, existen otros motivos por los que puede haber bajos niveles de testosterona, como padecer diabetes, dislipemia, u obesidad.

Para detectar la posible presencia de alguna de estas enfermedades, hay una serie de síntomas que se deberían tener en cuenta, y aunque siempre será un médico especialista quien, mediante un análisis de sangre, determine los niveles de testosterona, estos signos pueden alertar de que el paciente presenta un déficit de testosterona:

  • Mostrar menor interés por las relaciones sexuales es la manifestación más evidente de la disminución de la testosterona. Otro síntoma relacionado es padecer problemas de erección.
  • Pérdida de vello corporal.
  • Sentirse más cansado física y mentalmente, irascible y depresivo, es habitual en hombres con problemas en la secreción de la testosterona.
  • Al ser útil esta hormona para aumentar la masa muscular, su disminución o ausencia supondrá también una pérdida de fuerza y de musculatura.
  • A nivel cognitivo suelen aparecer problemas de memoria y una disminución de la habitual velocidad mental.
  • La conocida como “típica barriguita de hombre casado” es otro síntoma del déficit de testosterona.

Beneficios de la testosterona para la salud

La testosterona tiene funciones en el organismo que van mucho más allá del ámbito sexual, resultando básica en aspectos deportivos. Por ello, es especialmente importante que los deportistas presten atención a sus niveles de esta hormona. Estos son los principales beneficios de la testosterona para la salud masculina:

  • Sobre la energía y la fatiga: está demostrada la relación de la testosterona y la sensación de cansancio. A menores niveles de esta hormona, más fatiga y menos actividad.
  • Sobre la calidad sexual: la testosterona, al ser la hormona sexual, regula todos los procesos sexuales. Por tanto, es imprescindible tener unos niveles adecuados para mantener la libido, la formación de espermatozoides en cantidad y calidad suficiente para preservar la fertilidad, y para evitar la disfunción eréctil.
  • Sobre la distribución de la grasa: se ha demostrado que a menores niveles de testosterona, mayor cantidad de masa grasa especialmente en la zona del abdomen. De este modo, un índice de masa corporal (IMC) y un perímetro abdominal excesivos pueden constituir otro síntoma de tener deficiencias en la producción de testosterona.
  • Sobre la masa muscular: la testosterona es la hormona anabólica por excelencia. Con el uso de testosterona libre se dispara la creación de proteínas musculares que consiguen que el músculo llegue a límites que no alcanzaría sin suplementación.
  • Sobre el sistema cardiovascular: mantener unos niveles adecuados de testosterona ayuda a mantener a raya los triglicéridos y, por tanto, ayudar a frenar la hipercolesterolemia. Al igual que se conoce que un nivel bajo de esta hormona suele suponer padecer de hipertensión.
  • Sobre el sistema óseo: la testosterona produce una mejoría tanto en la densidad, como en la resistencia ósea.
  • Sobre el bienestar masculino: las numerosas ventajas que produce la testosterona (sobre todo las visibles: menos obesidad, más musculatura y mejor vida sexual) favorecen que el hombre tenga una mejor autoestima y una calidad de vida superior, además de encontrarse más sano física y mentalmente.

Cómo mejorar los niveles de testosterona

El creciente interés por el bienestar provoca que cada día se busquen nuevas alternativas que permitan combatir los problemas de baja producción de testosterona. En primer lugar, una solución estaría en utilizar medicación, para lo que es necesario la aprobación previa de un médico, que valorará los posibles riesgos. Suelen utilizarse dos métodos diferentes: parches y geles que desprenden testosterona, y que se utilizan a diario, o inyecciones intramusculares, que tienen una aplicación más distanciada en el tiempo (incluso trimestralmente).

Otra opción es mantener un estilo de vida saludable, para lo que se debe realizar ejercicio físico para evitar el sobrepeso, que provoca propensión a tener bajos niveles de testosterona; además, realizar ejercicio tanto aeróbico, como anaeróbico, ayuda a estimular la producción de esta hormona. Es aconsejable dormir alrededor de ocho horas diarias para fomentar que el cuerpo produzca más testosterona, así como controlar el estrés.

Además, hay que vigilar los hábitos alimentarios. Entre los alimentos más adecuados para estimular la producción de testosterona destacan:

  • Comidas con un elevado contenido en proteínas: entre las que se incluyen la carne baja en grasas (especialmente el lomo embuchado y el jamón serrano), la soja, los lácteos, el bacalao, los cacahuetes, el atún, los guisantes…
  • Alimentos ricos en zinc: los que tienen mayor aporte de este nutriente son el chocolate, las pepitas de la sandía, las espinacas, el cordero, las ostras, la calabaza, las setas, los champiñones…
  • Productos con mucha vitamina D: como los cereales, el pan, el salmón, la caballa, las sardinas enlatadas, los huevos…
  • Otros alimentos muy adecuados son los frijoles por su cantidad de ácido D-aspártico; el ajo, que estimula la producción de la testosterona; el café, las nueces de Brasil, las almendras, o las verduras crucíferas, por su contenido en indol-3-carbinol (coliflor, brócoli, repollo, col…); o las uvas, por contener resveratrol.

Por último, cabe la posibilidad de recurrir a la suplementación, que es la forma más cómoda de tomar cantidades adecuadas de las diferentes sustancias que ayudan a estimular la producción de testosterona, y para lo que también debes consultar previamente con un buen especialista cuál es el más indicado para tu caso, sus posibles contraindicaciones, y su forma de uso adecuada. Entre las más apropiadas para ello encontramos:

  • Ácido D-aspártico: libera hormonas como la luteinizante y la hormona del crecimiento. Además, trabaja en los testículos, donde ayuda a la síntesis de la testosterona.
  • Maca andina: la raíz de la maca es considerada no sólo un poderoso afrodisíaco, sino que también incrementa la producción de esperma, ayuda a evitar la hipertrofia prostática, protege el cerebro, mejora la salud de los huesos, y potencia la habilidad cognitiva.
  • Ashwagandha: una planta que ejerce de anabolizante. Ayuda a incrementar los niveles de testosterona hasta un 15%, dependiendo de la persona.
  • Akarkara o Anacyclus pyrethrum: es una hierba que ayuda a mejorar la fertilidad, la virilidad, y la libido. Por otro lado, tiene funciones que ayudan a combatir los problemas de memoria, y es anticonvulsiva.
  • Vitamina D: no sólo incrementa los niveles de testosterona, además ayuda al sistema inmunológico y al óseo, y reduce el riesgo de cáncer y de enfermedades coronarias, así como de diabetes y esclerosis.
  • Zinc: entre sus funciones más destacadas está la cicatrización de heridas y la producción de esperma y testosterona.
  • Magnesio: necesario para participar en el metabolismo y en la formación del sistema óseo, y ayuda en la síntesis de la testosterona.
  • Fenogreco: esta hierba se utiliza para que el organismo, de manera endogámica, produzca testosterona. Por otro lado, ayuda a aliviar problemas como la diabetes.
  • Avena sativa: trata de fomentar la resistencia sexual otorgando más energía y ayudando a producir testosterona.
  • Saw Palmetto: es una mezcla de ácidos grasos que evitan que la testosterona se convierta en DHT (una enzima que, entre otras cosas, es la principal culpable de la alopecia masculina). Se utiliza también en casos de hiperplasia benigna de próstata.
  • Jengibre: conduce al incremento de la testosterona, y entre sus beneficios digestivos está el de evitar sentir náuseas y facilitar la digestión.
  • Hibiscus macranthus: es una hierba que ayuda a subir los niveles de testosterona y favorece la fertilidad masculina.
  • Seta de cardo o Pleurotus eryngii: este suplemento ayuda a incrementar la cantidad de la hormona de la testosterona y también sirve como antipirético.
  • Hierba de cabra en celo o Epimedium: se utiliza para disparar el rendimiento sexual, ya sea aumentando el apetito sexual, o luchando contra la disfunción eréctil y la eyaculación precoz.
  • Tribulus terrestris: ayuda a la secreción de la testosterona, y a la virilidad y vitalidad del hombre, mediante el aumento de la libido y de la calidad de la rigidez de las erecciones.
  • Ecdisteroide: sus funciones principales son potenciar el desarrollo muscular, reducir los niveles de colesterol y glucosa en sangre, y proteger el hígado y los intestinos, incrementando el índice de síntesis proteica.

Otros suplementos utilizados para estimular la producción de testosterona son: la eurycoma longifolia, holy basil o tulasi, ortiga verde, Coleus forskohlii, Massularia acuminata, levodopa, Spilanthes acmella o Acmella oleracea, Tulbaghia violácea, bulbine natalensis, dehidroepiandrosterona (DHEA), cordyceps, espinaca de Malabar, boron, velvet antler, Paederia foetida o PROHD, Butea superba, Pedalium murex, Aframomun melegueta, Bryonia laciniosa, Fadogia agrestis, Eucommia ulmoides, Rubus coreanus o mora coreana, Dactylorhiza hatagirea o Salam punja, pine pollen y Syzygium aromaticum o árbol del clavo.

Tomado de: http://www.webconsultas.com/ejercicio-y-deporte

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