10 beneficios de la amistad

Al dicho “quien tiene un amigo, tiene un tesoro” habría que añadirle que es posible que también disponga de una píldora mágica para gozar de una vida más larga y feliz, y de una buena salud, porque además de los momentos de diversión y de apoyo que nos brindan los amigos, las relaciones de amistad pueden mejorar nuestro bienestar físico y psicológico, y así se ha comprobado en diversas investigaciones científicas.

Lo primero que debemos aclarar al respecto es que aunque en tus redes sociales aparezca que cuentas con miles de amigos, la realidad, según expuso en la década de los 90 el antropólogo Robin Dunbar, de la Universidad de Oxford, es que puedes tener un máximo de 150 amigos. Concretamente, y tal como describe en su teoría del cerebro social, contamos con uno o dos mejores amigos, cinco que consideramos íntimos, unos 15 buenos amigos, 50 cercanos, y alrededor de 100 que solo serían conocidos.

Dunbar expuso que lo que determina este número de relaciones sociales en los humanos, en comparación con las pocas que tienen los animales, es el tamaño del cerebro: cuanto más grande es el neocórtex –la parte externa de este órgano–, mayores son los grupos a los que se pertenece, y más complicadas son las relaciones entre ellos.

10 beneficios saludables de tener amigos

Más allá de la cantidad, coincidiréis conmigo en que lo importante es la calidad de las amistades. Los buenos amigos nos ayudan a pasar buenos ratos y junto a ellos podemos llevar a cabo miles de planes pero, además, la amistad también tiene beneficios para la salud que seguramente desconozcas, y que están avalados por evidencias científicas:

Menos estrés y una actitud más positiva

Tener amigos nos ayuda, según un estudio de la Universidad de Concordia (Canadá), a segregar oxitocina –una hormona relacionada con el parto, la lactancia y las relaciones sociales–, que hace que experimentemos una sensación de bienestar durante una cena o una conversación. Además, otra investigación publicada en APA PsycNET, muestra que estar cerca de amigos en los malos momentos aumenta el cortisol, otra hormona que planta cara al estrés y que nos hace mantener una actitud más positiva ante cualquier problema o situación desagradable.

Se reducen los síntomas de la depresión

Un estudio de 2014 realizado por miembros de la Universidad de Queensland (Australia) encontró que pertenecer a grupos sociales en los que sentirse identificado, protege frente a los síntomas de la depresión.

Minimiza el riesgo de demencia y de enfermedades mentales

El mismo equipo de la Universidad de Queensland (Australia) hizo en 2016 otro estudio sobre los efectos beneficiosos de la amistad, cuyos resultados sugieren que tener amigos mejora la salud mental, gracias a la inclusión social que conlleva. Otro estudio, publicado en Journal of the International Neuropsychological Society, muestra que mantener relaciones sociales durante la tercera edad reduce un 70% el riesgo de desarrollar demencia.

Favorece una buena actitud en el trabajo

Tener colegas en el trabajo aumenta la motivación y las ganas de ir a trabajar y previene el burnout. Según un estudio publicado en Personality and Social Psychology, las personas que tienen amigos en el trabajo tienen un rendimiento mayor que las solitarias.

Ayuda a vivir más años

Tener lazos sociales fuertes aumenta hasta un 50% la probabilidad de vivir más, y así lo indica un estudio publicado en PLoS Medicine tras analizar los resultados de 148 estudios sobre los efectos de la amistad en la longevidad. En este trabajo comparan no tener amigos con el riesgo de mortalidad asociado a fumar 15 cigarrillos al día, o ser alcohólico.

Contribuye a que la recuperación de una enfermedad sea más rápida

Tener el apoyo de los amigos durante una enfermedad puede hacerla más llevadera, e incluso acelerar la recuperación. Un ensayo publicado en Journal of Clinical Oncology descubrió que las mujeres que estaban aisladas socialmente tenían un 66% más riesgo de morir por cualquier causa, y dos veces más probabilidades de morir por cáncer de mama, en comparación con las que tenían amigos.

Reduce la sensación de dolor

Estar acompañado incrementa los receptores opioides, la cantidad de dopamina y endorfinas, que aumentan la sensación de bienestar y reducen la sensación de dolor, según la principal conclusión de un estudio publicado en la revista Scientific Reports.

Rebaja el riesgo de contraer un resfriado

Aunque parezca extraño, tiene todo el sentido ya que, como revela un estudio publicado en The Journal of the American Medical Association, las personas que están en contacto con amigos comparten virus a través del aire en sus conversaciones, lo que aumenta la capacidad inmunitaria del organismo y su protección frente a infecciones como el resfriado común.

Protege la salud cardiovascular

Tener amistades, explica un estudio realizado por la Universidad de Duke (EE.UU.), puede mejorar tu presión arterial y la salud de tu corazón, pues tras cinco años de seguimiento se comprobó que el 50% de los adultos que habían fallecido por problemas cardiovasculares no tenían amigos cercanos, mientras que el 85% de los supervivientes contaban con una amistad sólida.

Ayuda a mantener un índice de masa corporal (IMC) saludable, evitando la obesidad

Quedar con amigos nos hace estar más activos y nos motiva a practicar deportes, a caminar, y a adoptar otros hábitos saludables que hacen que nuestro IMC se mantenga estable y no desarrollemos obesidad, evitando los peligrosos problemas de salud asociados a esta enfermedad.

Tomado de: Web Consultas

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