¿De qué depende la forma del cabello?

El pelo es un rasgo distintivo de cada persona; corto, largo, rubio, moreno…, y tantas otras variedades, pero quizá lo que más nos trae de cabeza –y nunca mejor dicho– es la forma en la que tenemos el cabello: liso, rizado u ondulado. La respuesta a qué determina cómo es nuestro pelo parece sencilla, seguro que piensas que se debe a la genética, y no te equivocas, sin embargo, solo es uno de los tres factores que intervienen para que tengas un tipo u otro.

Es evidente que las personas que viven en zonas más cercanas al ecuador de la Tierra tienen cabelleras más rizadas y oscuras. Esto es así porque, como afirma el Dr. Javier Pedraz, dermatólogo del Hospital Clínico San Carlos (Madrid), no hay que olvidar cuál es la función del pelo: proteger la piel del sol, y la zona central del planeta es la que más radiación directa recibe, por lo que el tipo de cabello de sus habitantes se ha adaptado a esta situación durante siglos.

La principal función del pelo es proteger la piel, lo que explica que los habitantes de zonas cercanas al ecuador tengan el cabello más rizado y oscuro

Al parecer, son tres variables las que determinan la forma que tiene nuestro pelo: la genética –el principal factor–, la forma del folículo piloso y la cantidad de queratina que tenemos. Concretamente, son cuatro los genes que establecen estas variables, y se conocen como: PRSS53, GATA3, EDAR y TCHH. Para entenderlo, vamos a explicar cada uno de los determinantes:

Genética

Es quizás la más importante de los tres. Según nos explica el Dr. Vicente Manuel Leis Dosil, dermatólogo y miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), heredamos los genes de nuestros antepasados, entre los que se encuentran la forma, la cantidad y la disposición de ciertas proteínas que están en el cabello, y que van a determinar su aspecto. Si los padres tienen el pelo rizado, es más común que el bebé vaya a tener la cabellera de la misma forma, al igual que ocurre en el caso inverso.

El Dr. Leis expone que diversos estudios han demostrado que una mutación en el gen TCHH –gen que codifica la proteína tricohialina, que es la encargada de enrollar los filamentos de queratina que forman el cabello– está presente en los pelos rizados, por lo que este cambio podría determinar la forma de la cabellera del sujeto.

Folículos pilosos

La forma de los folículos pilosos también es importante para la forma del pelo. La raíz está por debajo de la piel y dentro de un folículo. Las células se van agrupando en su interior para formar la queratina; a medida que va creciendo va saliendo del folículo, y al igual que ocurre con la boquilla de una manga pastelera, va adoptando la forma del orificio. Cuando atraviesa la piel sus células están muertas, lo que hace que podamos cortarnos el pelo sin que nos duela.

Los folículos pilosos circulares dan lugar a pelos lisos, explica el Dr. Pedraz, mientras que si el orificio es achatado u ovalado, será rizado. El gen EDAR interviene en el desarrollo prenatal para determinar el tamaño y la forma de los folículos pilosos del bebé durante su etapa fetal.

  • Queratina

    La queratina es una proteína que tiene una función impermeabilizante, y su cantidad y estructura es determinante en la forma que adquiere la cabellera y en su dureza. Su estructura está formada por puentes de disulfuro que hacen que el cabello sea más resistente. Si la conexión es recta el pelo será liso, mientras que si la unión es asimétrica o diagonal, tendrá rizos.

    La cantidad de queratina también determina el tipo de pelo. Si los niveles son elevados, explica el Dr. Leis, el cabello será rizado, mientras que si se tienen niveles bajos de esta proteína tenderá a ser más lacio.

Características principales de cada tipo de pelo

Cada tipo de pelo presenta unas características generales de dureza, rotura y encrespamiento, distintas. Como ya hemos comentado, la queratina hace que sea más resistente, por lo que los cabellos rizados –ricos en esta proteína– son los más gruesos y duros. Además, suelen ser más secos que los lisos, pues la grasa que se genera en el cuero cabelludo tarda más en distribuirse a lo largo de un pelo debido a las curvas que hay en él.

Tampoco hay que olvidar que son los pelos que tienen un aspecto generalmente más encrespado, y como la disposición de los puentes de disulfuro son asimétricas, pueden dañarse ante una manipulación agresiva. En cuanto a los cabellos lisos ocurre lo contrario, suelen ser más débiles, con mayor riesgo de puntas abiertas, más sensibles a las agresiones externas, y con más tendencia a la acumulación de grasa.

Cómo consiguen cambiar la forma del pelo los tratamientos estéticos

Es muy común que las personas que tienen el pelo liso deseen tenerlo rizado, y viceversa. Aunque es cierto que mediante tratamientos estéticos, como la permanente o el alisado, podemos cambiar su aspecto, con el tiempo volverá a ser el mismo. El Dr. Leis nos ha explicado cómo es el proceso de cambio en la estructura del cabello; al parecer, tanto el alisado, como la permanente, se basan en romper los puentes de disulfuro y de agua de la queratina y otras proteínas del pelo, mediante productos químicos, para después darle la forma deseada con planchas o rulos, y sellarlo con más productos que dan forma a los enlaces con la disposición que deseamos.

Los champús y acondicionadores solo actúan en la parte externa del pelo, por lo que no pueden cambiar la estructura interna que determina su forma

En el caso del alisado, que puede ser de queratina, brasileño o japonés, se suele utilizar un químico llamado formaldehido, que según nos advierte el Dr. Leis puede ser peligroso para la salud, e incluso promover el desarrollo de cáncer, por lo que antes de realizarse este tratamiento hay que cerciorarse de que no se utilice este compuesto.

Las permanentes para conseguir un pelo rizado utilizan soluciones que rompen los enlaces de las proteínas, como el tioglicolato. Además, hay que tener en cuenta que, dependiendo del estado basal de la persona –si tiene el pelo muy seco o frágil–, y del tiempo que desea que le duren los rizos, se debe elegir un pH diferente en la composición química de la permanente; por ello, es necesario indicar al peluquero profesional el tipo de rizo y la duración que queremos.

Los champús y acondicionadores que prometen dejarte un cabello liso o unas ondas perfectas son un acompañante de los tratamientos anteriormente descritos. Es importante saber que estos productos solo pueden actuar de manera superficial, por lo que no son capaces de conseguir un cambio en la estructura de la queratina, lo que se traduce en que no podrán dar a tu pelo un aspecto diferente al que tiene, nos comenta el Dr. Pedraz.

Tomado de: WebConsultas

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