05/16/17

Frena el diálogo interno negativo

Dice un proverbio “Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras. Cuida tus palabras, porque se convertirán en tus actos. Cuida tus actos, porque se convertirán en tus hábitos. Cuida tus hábitos, porque se convertirán en tu destino”. La autocharla o autodiálogo interno negativo hace que nos ahoguemos en nuestros problemas, haciéndolos más grandes de lo que son. Es por ello que debemos aprender a gestionar esta conversación interior, dirigiendo de manera constructiva nuestras emociones y acciones hacia la consecución de nuestras metas.

Te voy a pedir que reflexiones, ¿cuántas veces has actuado de acuerdo a lo que temías que ocurriese? ¿Serías capaz de traer a tu mente algunas de esas situaciones donde ya estabas triste antes de haber perdido algo que esperabas perder? Y más común aún… ¿Cuántas veces te has enfadado tú solo atribuyendo el comportamiento del otro a sus malas intenciones? Seguro que a tu mente no viene solo una, sino varias respuestas a cada una de estas preguntas. Esto es debido a que nuestra mente posee un elevado poder sobre nuestro comportamiento y emociones.

Con el término ‘contenido cognitivo’ hacemos referencia a nuestros pensamientos, interpretaciones, expectativas y autodiálogo interno. Todo ello puede aparecer en formato de verbalizaciones o frases, así como en imágenes. Cuando estos pensamientos o diálogo interno son negativos, dramáticos e irrefutables (no se pueden contrastar), la interpretación que hacemos de la realidad puede encontrarse distorsionada, dando lugar a emociones y modos de afrontamiento desajustados a la situación real que los desencadena.

Consecuencias del diálogo interno negativo

Tener un autodiálogo interno negativo sería solo cuestión de opinión, si no fuera porque este puede tener un importante impacto negativo en nuestra vida, especialmente en las emociones experimentadas y los comportamientos que ponemos en marcha. Esto es debido a que existe una alta relación entre cómo pensamos (o nos hablamos), cómo nos sentimos y cómo nos comportamos.

Existe una estrecha relación entre nuestros pensamientos y emociones. Tanto es así, que la psicología cognitiva considera que nuestros pensamientos, autodiálogo y expectativas determinan nuestros estados emocionales. A su vez, las emociones son las que impulsan nuestra conducta. Por lo tanto, un pensamiento inadecuado acerca de la situación que hemos vivido puede suscitar reacciones emocionales intensas que darán lugar a comportamientos inadecuados para la situación que se debe enfrentar.

A su vez, un comportamiento ineficaz hace que nuestros pensamientos negativos se acentúen, dando lugar a emociones negativas diversas derivadas de un autodiálogo negativo. Ejemplo de ello son la ansiedad (asociada con un autodiálogo amenazante o centrado en los peligros), la tristeza (asociada con un autodiálogo centrado en la pérdida o lo que pude tener), la culpa (asociada con un autodiálogo relacionado con todo aquello que salió mal debido a una mala intervención por mi parte, o a la ausencia de la misma), la ira (asociada con un autodiálogo centrado en todo aquello que bloquea mis objetivos o que viola mis derechos personales), y la vergüenza (asociada con un autodiálogo focalizado en mi falta de habilidad para hacer algo que debería saber hacer).

No es de extrañar, por lo tanto, que la asociación entre una autocharla interna negativa y alteraciones emocionales como los trastornos de ansiedad, la depresión y los problemas en las relaciones sociales, tengan un impacto significativo en la vida cotidiana del individuo, y por ello la consecución del autodiálogo interno positivo o constructivo es fundamental para ser capaz de enfrentar el mundo de una manera eficaz.

Causas del diálogo interno negativo: por qué nos hablamos mal

Al igual que la mayor parte de nuestras conductas, nuestros pensamientos y diálogo interno negativo (y también el positivo) son aprendidos; algo que nos diferencia de otras especies, que se basan más en los instintos. Sin dejar de lado las predisposiciones genéticas con las que nacemos, lo cierto es que lo que determina nuestra forma de pensar, sentir y comportarnos son las experiencias vividas, nuestros aprendizajes. Por ello, si hemos aprendido a hablarnos de un determinado modo, como veremos más adelante, también podemos desaprender a hacerlo, aprendiendo en su lugar otras formas de diálogo interno más positivo y constructivo.

Estas formas de aprendizaje se ven a su vez influenciadas por diversos factores, que condicionan el hecho de que nos hablemos mal a nosotros mismos:

  • Factores motivacionales (por ejemplo, las personas ansiosas tienden a interpretar más situaciones como amenazantes).
  • Familiares y educativos (por ejemplo, en muchas ocasiones, en nuestro diálogo autocrítico habla más un padre autoritario, o un maestro poco reforzador).
  • Culturales (por ejemplo, nuestros pensamientos asociados con los juicios de la realidad son contextuales, es decir, la realidad es buena o mala en función de la cultura de la que provenga).
  • Los amigos y compañeros (por ejemplo, existen personas que piensan y hacen autodiálogos similares a los que hacen su grupo de pares).
  • Las experiencias vividas (por ejemplo, la forma en la que juzgamos un resultado de nuestra actuación puede estar influenciado por lo que ya nos ocurrió, u observamos que le ocurrió a otro en el pasado).
  • Las expectativas (por ejemplo, en función de lo que esperábamos conseguir podemos tener un autodiálogo más o menos motivador, que sin duda influirá en nuestro comportamiento).

Sesgos cognitivos que ‘alimentan’ el diálogo interno negativo

La mayoría de nuestro diálogo interno negativo es resultado de una mala interpretación de la realidad que, a su vez, puede ser consecuencia de sesgos o distorsiones cognitivas. Los sesgos cognitivos hacen que interpretemos la realidad parcialmente, ignorando elementos importantes de la misma, y alterando funciones cognitivas básicas como la atención (por ejemplo, hacemos visión túnel de lo que nos interesa), la interpretación (por ejemplo, cogemos solo una parte de la realidad, dejando de lado otros datos importantes y llegando a conclusiones erróneas), y la memoria (por ejemplo, almacenamos erróneamente nuestras experiencias vividas, como resultado de una mala interpretación de las mismas).

Entre los sesgos cognitivos más comunes encontramos la magnificación (por ejemplo, dar demasiada importancia a un hecho negativo o a un error), la minimización (por ejemplo, restar importancia a un hecho positivo o capacidad personal, pensando que las cosas buenas no cuentan); el catastrofismo (por ejemplo, anticiparse a todo aquello que puede salir mal); la sobregeneralización (por ejemplo, pensar en términos generales como siempre, todo, nadie, etcétera, sacando conclusiones universales); y la adivinación del pensamiento (por ejemplo, creer que conoces el porqué de la conducta del otro, comportándote hacia él de acuerdo a tu autodiálogo, más que a los verdaderos motivos del mismo). Todos ellos se asocian con emociones muy intensas, que dan lugar a un comportamiento poco ajustado a la situación que los desencadena.

Consejos para detener el diálogo interno negativo

El diálogo interno negativo afecta a las emociones y a la conducta del individuo, y tiene consecuencias perjudiciales para su bienestar, sus relaciones familiares, sociales o laborales, y su forma de afrontar las circunstancias o los problemas. Para frenar estos pensamientos negativos erróneos, y sustituirlos por un autodiálogo positivo y constructivo, sigue los siguientes pasos:

  1. Aprende a detectar la relación entre lo que piensas, cómo te sientes y cómo te comportas. Cuando estés experimentando una emoción intensa anota en una hoja qué es lo que la ha desencadenado (como si fuera la captura de una cámara de fotos), qué has pensado, te has dicho a ti mismo, y has interpretado, cómo te has sentido, y cómo has actuado.
  2. Chequea tus pensamientos y pregúntate si son o no razonables. Un pensamiento razonable es contrastable por la experiencia, no exagera, se expresa en forma de deseo o preferencia, produce una emoción moderada, y nos ayuda a construir o a resolver un problema. Por el contrario, un pensamiento no razonable se basa en suposiciones no demostrables, se expresa de forma dramática (por ejemplo no puedo aguantar, es horrible, qué asco, etcétera), se formula como una exigencia, produce emociones intensas, y nos bloquea la resolución de problemas.
  3. Indaga sobre los sesgos cognitivos que te han llevado a pensar, sentir u obrar de determinada forma. Observa si en tu autodiálogo existen sesgos como los que hemos nombrado anteriormente que te hagan interpretar la realidad de forma dramática y personalizada.
  4. Intenta generar un pensamiento alternativo; si los pasos anteriores te han hecho ver que tu forma de pensar no es del todo adecuada, intenta anotar un pensamiento alternativo al inicial, comparando la emoción que te hace sentir este nuevo pensamiento con la que te producía el pensamiento negativo. Para facilitar esta tarea, al principio puedes preguntarte qué le dirías a un amigo que se encontrara en una situación similar, qué datos tienes para pensar de forma contraria, o cómo pensaría una persona a la que tú admiras por su capacidad de gestión emocional en esta mismas circunstancias. No se trata de que te engañes, sino de pensar en forma de posibilidades que se ajusten más a la realidad.
  5. Solicita ayuda a un psicoterapeuta cognitivo-conductual. Es posible que a pesar de adoptar las estrategias anteriores tú continúes con un autodiálogo interno que te taladra la cabeza. A veces, pueden existir causas subyacentes al mismo, que un terapeuta cognitivo-conductual te puede ayudar a desvelar y comprender. Con este tipo de terapia tu psicoterapeuta te enseñará técnicas para la gestión del autodiálogo interno negativo, que mejorarán tu estado emocional y te ayudarán a que afrontes situaciones problemáticas. Entre ellas destacan la terapia cognitiva de Beck, la terapia racional emotiva de Ellis, el entrenamiento en autoinstrucciones y atribuciones positivas, o la terapia de resolución de problemas y toma de decisiones para problemas psicosociales, entre otras.

Tomado de: http://www.webconsultas.com/mente-y-emocione

12/8/16

No te engañes: fumar muy poco también mata

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Según la Organización Mundial de la Salud, fumar tabaco mata a uno de cada dos fumadores, y sigue siendo una de las principales causas de muerte que podemos evitar. No solo eso, sino que aquellos fuman menos de un cigarrillo al día (fumadores esporádicos), tienen nueves más riesgo de morir de cáncer de pulmón.

No existe un nivel seguro por exposición al humo del tabaco

No habrá un futuro muy prometedor en cuanto a salud para aquellos que les guste fumar tabaco. Las personas que consumen entren uno y 10 cigarros al día, multiplican ese riesgo por 12 (con mayor posibilidad de padecer enfermedades respiratorias y dolencias cardiovasculares).

Los especialistas estudiaron a un grupo de 290 mil 215 estadounidenses de entre 59 y 82 años a lo largo de su vida con el objetivo de “proporciona evidencia de que los individuos que durante toda su vida fueron fumadores de baja intensidad tienen mayor riesgo de mortalidad de lo que nunca fumaron.

Según los especialistas, esta investigación ayudará a comprender de mejor manera los efectos sobre la salud del hábito de fumar sólo unos pocos cigarros al día por largo tiempo, ya que ellos creen que son menos comprendidos que los efectos de fumar grandes cantidades de nicotina.

Tomado de: http://sumedico.com/no-te-enganes-fumar-poco-tambien-mata/

11/15/16

Menopausia provoca problemas de memoria

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Cuando una mujer atraviesa la menopausia experimenta muchos cambios como bochornos, sequedad vaginal u otros problemas de salud, pero también pueden sufrir problemas de memoria, según indica un estudio.

Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, explican que conforme envejecemos, aumentan los problemas de la memoria, los cuales afectan hasta un 75% de a población.

Sin embargo, recientemente descubrieron que las mujeres que están en la menopausia, reportan ser más olvidadizas que los hombres en las pruebas de memoria, debido a la disminución de los niveles de estrógenos.

“Este estudio y otros han mostrado que esos problemas se asocian con déficits de memoria”, declaró la Dra. Joann Pinkerton, directora ejecutiva de la Sociedad Norteamericana de la Menopausia (NAMS, por sus siglas en inglés)

El estudio

Para realizar el descubrimiento, la directora de la investigación Jill Goldstien y su equipo de colaboradores, analizaron a 212 hombres y mujeres entre 45 a 55 años de edad.

A los participantes se les realizaron pruebas de memoria y pensamiento para calificar los recuerdos, función ejecutiva, procesamiento de palabras y la inteligencia verbal.

Los resultados

Tras analizar los datos, los investigadores encontraron que las mujeres que habían atravesado la menopausia, tenían una peor memoria que quienes aun no vivían esa etapa.

Los investigadores consideran que la disminución de los niveles de estrógeno, son la razón por la que se tiene menor retención de nueva información y de recuerdo de memorias, aunque el almacenamiento y consolidación de la memoria, no se vieron afectados.

“La niebla cerebral y las quejas sobre problemas con la memoria se deben tomar en serio”, enfatizó Pinkerton.

Tomado de: http://sumedico.com/menopausia-provoca-problemas-memoria/

11/10/16

Resaca, remedios y consejos para aliviarla

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Decir que la mejor forma de prevenir la resaca es evitar el consumo de alcohol es una obviedad, pero también es cierto. Y es que el alcohol es una sustancia tóxica, que no solo perjudica la salud a largo plazo sino que también provoca otras desagradables secuelas, como deshidratación, mareo, dolor de cabeza, y náuseas o vómitos, entre otros signos de malestar.

En la intensidad y duración de la resaca, además, no solo influye la cantidad de alcohol ingerido, también intervienen otros factores, como el sexo –las mujeres son más sensibles a los efectos nocivos del alcohol–, el peso, la edad –al envejecer metabolizamos peor el contenido etílico de las bebidas y disminuye nuestra resistencia frente a sus efectos nocivos–, y la capacidad individual de tolerancia al alcohol que tiene cada persona.

Sin embargo, si has caído en la tentación y has ingerido suficiente alcohol como para sufrir una resaca, te conviene seguir los siguientes consejos para minimizar las molestias que seguro te va a ocasionar. Y recuerda, el alcohol perjudica la salud, por lo que es mejor evitar su consumo o reducirlo al mínimo y de forma ocasional.

Diez remedios para aliviar la resaca

No existe, de momento, una cura milagrosa para la resaca, pero si tomas nota de estos diez consejos y remedios naturales, podrás aliviar sus síntomas:

  • Necesitas mantenerte hidratado porque el alcohol causa deshidratación, por lo que debes beber agua en abundancia a lo largo del día. Lo mejor es sustituir el café del desayuno por alguna infusión.
  • Descansa siempre que te sea posible; la resaca suele desaparecer al cabo de 24 horas. Además, aunque al día siguiente de haber consumido una importante cantidad de alcohol no te sientas mal, piensa que los efectos de esta sustancia pueden disminuir tu capacidad de atención y concentración, por lo que podrías sufrir un accidente de tráfico, por ejemplo.
  • La dieta en días de resaca no debe incluir grasas, y se deben evitar excesos para que el hígado y la vesícula no tengan que trabajar mucho. A la hora de cocinar los alimentos, además, se optará por hervirlos, cocerlos al vapor, o prepararlos a la plancha.
  • Algunos alimentos ayudan a favorecer la recuperación y a mejorar la función depurativa del hígado, un órgano que sufre especialmente por el abuso de alcohol; es el caso de verduras de color verde como la alcachofa, la escarola, la endivia, la achicoria, el cardo o el brócoli. El caldo resultante de la cocción de estas verduras, también te ayudará a hidratarte.
  • Las frutas también son muy apropiadas en caso de resaca, y las compotas o las manzanas asadas, además, resultan suaves y fáciles de digerir. Otra opción muy recomendable son los zumos de hortalizas mezcladas con frutas, que reponen los nutrientes que el organismo pierde intentando compensar el efecto del alcohol.
  • Tomar suplementos de vitaminas que intervienen en el proceso de metabolización del alcohol, como la B1, B6, B12 y vitamina C, puede mitigar el malestar, pero su efectividad para combatir la resaca no está demostrada.
  • En cuanto a los remedios caseros, en general la evidencia científica de su eficacia es bastante escasa, y aunque algunos alivian ciertos síntomas, como las náuseas o la cefalea, no sirven para hacer desaparecer otros. Puedes probar, eso sí, ciertas infusiones depurativas a base de cardo mariano, diente de león, y menta piperita, que benefician al hígado, o las de anís verde o melisa, que ayudan a calmar el malestar estomacal.
  • Otro remedio natural que te puede servir de ayuda es darte duchas tibias a lo largo del día, enfriando un poco el agua progresivamente, pero evitando fuertes contrastes de temperatura. Aplicar paños de agua fría en la frente también sirve para aliviar el dolor de cabeza.
  • Duerme todo lo que necesites, así permitirás que el organismo termine de recuperarse de los excesos.
  • Y, recuerda, no tomes medicamentos que contengan paracetamol para aliviar los síntomas de la resaca, como el dolor de cabeza, porque en combinación con el alcohol pueden provocar daño hepático.

Tomado de: Web Consultas Online

11/9/16

Señales de alerta de diabetes que tienes que conocer

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En la actualidad, se estima que esta enfermedad afecta a más de 422 millones de personas en todo el mundo. ¿En qué consiste la diabetes? Se trata de una afección que se presenta cuando el páncreas deja de producir la insulina suficiente o cuando el organismo no la aprovecha de forma efectiva.

¿Qué hay de sus principales síntomas?

1. Sentir sed intensa

Cuando hay demasiada azúcar en tu sangre, el cerebro tratará de evitar estas altas concentraciones diluyendo el espeso líquido que lo rodea. Para ello, utilizará el agua de otras células, lo que favorecerá tu deshidratación y te hará sentir una sed más intensa.

2. Ir demasiado seguido al baño

Claro que si estás bebiendo mucha agua, es lógico que también vayas más seguido al baño. Tus riñones están trabajando más para diluir el azúcar en la sangre, por lo que están procesando mucha más agua. ¡Y esta tiene que salir por algún lado!

3. Fatiga y debilidad

Cuando la glucosa de los alimentos no llega a las células, estas se quedan sin energía. Y esa la razón por la que sientes fatiga y debilidad. Pero no solo eso, sino que también es probable que sientas hambre todo el tiempo, pues tu cuerpo sigue necesitando una fuente de energía que no llega.

Aunque puede pasar bastante tiempo antes de que sientas entumecimiento y hormigueo en las manos o pies, es uno de los síntomas de la diabetes. Porque una sangre repleta de azúcar daña las terminaciones nerviosas de las manos, piernas y pies, y por eso tienes estas sensaciones de entumecimiento y hormigueo.

5. Visión borrosa

En la medida en que el cuerpo necesite seguir diluyendo al azúcar en los fluidos corporales, seguirá utilizando líquidos de todo el cuerpo para hacerlo. Y uno de esos sitios de los cuales tomará el líquido que necesita son los ojos, lo que provoca visión borrosa.

6. Infecciones vaginales y de vejiga

Sufrir de frecuentes infecciones vaginales y de vejiga también está relacionado con la diabetes, especialmente en las mujeres. El problema es que suelen ser infecciones resistentes difíciles de eliminar completamente, y vuelven una y otra vez.

Ahora que conoces estas señales de alerta de diabetes, podrás estar mejor preparado para reconocerlas y actuar a tiempo.

Tomado de: http://www.vix.com/es/salud/170623/6-senales-de-alerta-de-diabetes-que-tienes-que-conocer

11/7/16

Deshácete de la ansiedad fácilmente

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i llega a grados elevados, la ansiedad puede impedirte llevar tu vida con normalidad. Y es que la angustia que es capaz de generar puede provocar situaciones realmente desagradables.

La ansiedad moviliza el organismo, manteniéndolo alerta ante situaciones que nos sacan de nuestra zona de confort y que consideramos que no son cómodas para nosotros.

Si tienes ansiedad aguda, te damos unas recomendaciones sencillas que te permitirán deshacerte de este problema.

1. Identifica qué te genera estrés y ansiedad

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Se trata del primer paso y un punto clave para poder acabar con el estrés. Y es que, antes de nada, hay que saber qué es lo que está generando ese estado de ansiedad.

Así que dedica unos minutos para pensar en todo lo que te estresa a lo largo del día. Haz una lista con todas las actividades que tienes y elimina aquellas que te generen este tipo de sentimiento.

Puede darse el caso de que lo que te esté generando estrés sea una serie de compromisos a los que te ves incapaz de llegar por una cuestión de tiempo o, simplemente, te faltan ganas.

Piensa que todo el mundo tiene compromisos, desde la familia al trabajo, y que lo mejor que puedes hacer es pasar tu tiempo justo como deseas. Elimina los que más te estresen y te sentirás liberada.

2. Organízate

Muchas veces el estrés viene generado por la desorganización.

En el caso de que esta sea literal y esté presente en casa, has de saber que puede generarte estrés visualmente y eso hará que no podamos buscar las cosas que necesitamos.

 Lo mejor será que te tomes el tiempo que necesites para organizar tu casa y que atajes este aspecto.

De esta forma conseguirás relajarte y ver las cosas de otra manera. Además, no se te harán un mundo, que es justo lo que pasa cuando la desorganización es extrema.

3. Tómate tu tiempo

Algo tan sencillo como organizar el tiempo hará que acabe con tu estrés; y es que el hecho de saber que llegamos tarde a una cita siempre estresa.

Aprende el hábito de tomar tiempo para las cosas y notarás como el estrés desaparece. Haz un esfuerzo consciente para empezar a prepararte antes, salir más temprano, etc.

Para ello lo mejor será que calcules el tiempo que necesitas realmente para que estés listo y lo que te cuesta llegar.

Solo así conseguirás ir con tiempo y te evitarás el estrés que genera el hecho de saber que vas a ser impuntual.

4. No todo se puede controlar

Qué saber sobre el estrés laboral

Aprender que no todo puede estar bajo nuestro control es un buen modo de desprenderse del estrés que la incertidumbre puede generar.

Y es que es absurdo tratar de controlar las situaciones y a la gente, ya que lo único que conseguirás será aumentar tu nivel de ansiedad, puesto que no funcionará.

Recuerda que solo puedes controlarte a ti mismo.

Algo tan sencillo como desprenderse de la necesidad que a veces se tiene de controlar a los demás y las situaciones que vivimos será clave para lograr eliminar el estrés.

 Haz la prueba.

5. No te sobrecargues

Tener muchas cosas que hacer, de trabajo, compromisos, etc. hace que, al final, acabes estresado al pensar que no tendrás tiempo de llegar a todo.

Por ello lo mejor será que seas realista y pienses qué puedes hacer y qué no y qué te apetece más.

Aunque creas que es la única forma de ser productivo, lo cierto es que lo único que lograrás será estresarte, porque no podrás hacer más de una tarea a la vez.

Además, estarás pensando constantemente en todo lo que aún te queda por realizar. Todo ello acabará derivando en una situación de estrés que no te vendrá nada bien.

6. Descansa

Y el descanso

Este punto es uno de los más importantes, ya que solo si proporcionas a tu cuerpo el descanso que merece y necesita podrá desprenderse del estrés.

Si ya has encontrado todos los factores que te estresan y las actividades que más te agotan, elimínalas de tu vida y verás que tendrás más energía y descansarás más.

Solo así conseguirás sentirte mejor, aliviado del estrés y podrás proseguir con tu día a día mucho mejor, con más fuerza.

Tomado de: https://mejorconsalud.com/6-formas-deshacerte-la-ansiedad-facilmente/

11/7/16

Cosas que puedes hacer todas las mañanas para adelgazar

Perder peso es una de las cosas más difíciles de lograr, ya que se requiere de un cambio total en el estilo de vida y un constante esfuerzo para mantener los resultados.

Una vez se ganan kilos de más, comienza un reto muy grande en el que la persona tiene que poner toda su fuerza de voluntad para poder quemar toda la grasa restante, moldear su figura y mejorar en general su calidad de vida.

Por suerte, existen muchas formas de apoyarse para lograr el objetivo en poco tiempo, y solo se requiere de paciencia y dedicación para alcanzar el éxito.

 Si estás buscando una buena estrategia para adelgazar y aún no sabes cómo lo puedes lograr de una manera saludable, no te pierdas las siguientes 4 cosas que puedes hacer todas las mañanas para conseguirlo.

¿Por qué hacerlo por las mañanas?

Las prisas por ir al trabajo, el tener que atender las labores del hogar o el tráfico, entre otras, pueden ser las razones por las que estás desaprovechando las horas de la mañana que son las más favorables para que el cuerpo queme grasa.

Durante la noche el cuerpo descansa después de las múltiples tareas y, a la mañana siguiente, está completamente renovado para un nuevo día.

Desde el primer momento en que abrimos los ojos y hasta las horas posteriores al desayuno es más fácil activar el metabolismo y proporcionarle al cuerpo los nutrientes que necesita para trabajar en óptimas condiciones por el resto del día.

Por ello, vale la pena conocer las estrategias para aprovechar este momento del día con el fin de mejorar los resultados a la hora de perder peso. ¿Estás preparada?

1. Levantarse más temprano

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Levantarse de la cama por lo menos una hora antes de lo acostumbrado requiere de un enorme esfuerzo y, a decir verdad, es una de las cosas más difíciles de lograr.

No obstante, quien logra conseguirlo ha dado un paso muy importante para quemar esa grasa acumulada, ya que esto permite dedicarle un poco más de tiempo al organismo antes de ir a trabajar o hacer cualquier otra actividad.

 Ponte a pensar todo lo que puedes hacer en una hora… hacer un poco de ejercicio, desayunar bien, tomar un licuado, etc.

2. Tomar una bebida para activar el organismo

Después de lograr el primer objetivo, ahora puedes empezar a considerar algunos hábitos saludables para aprovechar este tiempo para tu cuerpo.

Lo primero que puedes hacer al levantarte es preparar y consumir alguna bebida natural que contribuya a desintoxicar el organismo y activar el metabolismo.

Agua tibia con limón

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Tiene un alto poder depurativo que contribuye a mejorar la función de los órganos purificadores del cuerpo para que trabajen en óptimas condiciones.

Lo único que tienes que hacer es exprimir el zumo de un limón y mezclarlo en una taza de agua tibia.

Té de jengibre

Tiene propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y desintoxicantes que apoyan muy bien la dieta para adelgazar.

Introduce un trozo de raíz de jengibre en una taza de agua, déjalo reposar 10 minutos, agrégale un toque de zumo de limón y bébelo.

3. Hacer ejercicio

Tras disfrutar de una bebida purificadora llega el momento de activar todo el cuerpo mediante el ejercicio.

Correr

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Si tienes la oportunidad de trotar o correr es conveniente que lo hagas por lo menos 10 minutos seguidos.

Caminar

Si prefieres caminar lo puedes hacer durante 20 minutos a paso rápido. Si cuentas con una caminadora o bicicleta en casa, ¡perfecto! Puedes utilizarlas esta misma cantidad de tiempo.

No olvides leer: Beneficios de caminar 30 minutos diarios

Rutina en casa

Como complemento al ejercicio cardiovascular, una buena idea es preparar una rutina casera para refirmar, tonificar y moldear ciertas áreas del cuerpo.

Entre los ejercicios a realizar puedes incluir:

  • Sentadillas.
  • Estocadas.
  • Levantamiento de piernas.
  • Lagartijas.
  • Flexiones.
  • Estiramientos.

4. Tomar un buen desayuno

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Si lo que quieres es bajar de peso por ningún motivo te debes saltar el desayuno ya que es quizá la comida más importante del día.

Un buen desayuno activa el metabolismo y aporta sensación de saciedad para evitar la ingesta excesiva de calorías durante el día.

Un buen desayuno debe incluir:

  • Cereales.
  • Proteínas.
  • Fruta.
  • Fibra.
  • Líquidos.

Además, se debe ingerir de forma lenta y masticando bien todos los alimentos para que el cuerpo los digiera de forma adecuada y absorba todos los nutrientes que estos le aportan.

Tomado de: https://mejorconsalud.com/4-cosas-puedes-todas-las-mananas-adelgazar/

11/1/16

Libera las cosas que te hagan daño

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A veces estamos tan apegados a cosas o personas que sin darnos cuentan nos dañan e impiden que tengamos una vida plena.

Sentir que cargamos con algo muy pesado que sobrepasa nuestras fuerzas, es una señal de que tenemos elementos tóxicos en nuestra vida que por nuestro bien, debemos eliminar.

Soltar es una acción natural del ser humano que no sólo es física sino mental y que es necesaria para desechar todo lo que nos oprime, constriñe y roba nuestra energía.

La acumulación de estos agentes tóxicos ocasiona que nuestro carácter se afecte, nos inunden las emociones y lo sentimientos negativos hasta que llega en un punto en el que no podemos más del cuál no sabemos cómo escapar.

Muchas de las cosas que nos afectan, existen porque nosotros las hemos puesto ahí voluntaria o involuntariamente.

Para comenzar a hacer una depuración de lo negativo, es importante que comiences por los siguientes cambios.

Deja de ser perfeccionista

Querer que todo quede a la perfección ocasiona que te responsabilices de todo, por lo que si algo sale mal, será tu culpa y eso es algo que no te dejará en paz.

No seas tan duro y comprende que de los errores también se aprende.

No seas demasiado altruista

Esto no quiere decir que seas egoísta, sino que debes de pensar en ti.

Muchas veces por ayudar a otros, nos olvidamos de nosotros lo cual no es nada bueno.

Recuerda que pase lo que pase, primero eres tú y después el resto.

No cargues con problemas de otros

Ser demasiado empático provocará que sientas el dolor y problemas de los otros, lo que afectará su bienestar.

Cuando alguien te pida ayuda, sólo apóyalo en la medida que sea posible y evita cargar con sus conflictos.

Asimismo, no debes dar demasiado a los demás porque puede generar que sean dependientes de ti, te utilicen o manipulen.

Piensa en las cosas que no aportan nada positiva a tu vida, déjalas ir y sé libre. Verás que volverás a ser feliz en poco tiempo.

Tomado de: http://sumedico.com/suelta-las-cosas-te-hagan-dano/

10/28/16

Tecnoestrés, algo que debes conocer

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La era digital ha traído consigo grandes avances en muchos aspectos, pero también tiene consecuencias negativas. Uno de estos problemas es el tecnoestrés, un tipo de estrés que impide a los afectados gestionar adecuadamente su relación con las nuevas tecnologías. El término fue ideado por el psicoterapeuta Craig Brod en 1984, que lo definía como un trastorno causado por la falta de capacidad para enfrentarse a las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) de manera totalmente saludable.

El tecnoestrés ha empezado a considerarse un riesgo laboral más, porque suele producirse a consecuencia del uso excesivo de tecnologías en el trabajo

El tecnoestrés provoca un elevado nivel de activación psicológica y fisiológica en el individuo, que puede llegar a afectar a todos los ámbitos cotidianos, especialmente al profesional, por lo que ya ha sido considerado como un riesgo laboral más. Este trastorno se debe a una sobreexposición a Internet, gadgets y aplicaciones con las que estamos en contacto a todas horas mediante el móvil, que siempre nos acompaña, o al usar el ordenador durante toda la jornada de trabajo. Según un estudio de la Universidad Abierta de Cataluña (UOC) estar constantemente rodeados de TIC puede provocar sensación de incapacidad o adicción a ellas.

Otros problemas que se pueden derivar del tecnoestrés son enfermedades como la gastritis o la hipertensión, así como pérdida de memoria, ansiedad, falta de concentración, tristeza, nerviosismo o depresión. Los síntomas que pueden indicar que se padece tecnoestrés son episodios de irritabilidad, incapacidad ante el funcionamiento de cualquier objeto tecnológico, e incluso el otro lado de la moneda: renuncia a las nuevas tecnologías. Los jóvenes son más proprensos a sufrir este problema, especialmente si trabajan en el sector de la comunicación, las finanzas o la ciencia.

Tipos de tecnoestrés

Según el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el trabajo de España (INSHT) existen tres tipos de tecnoestrés:

  • La tecnoadicción, que sufren los individuos con la obsesión por adquirir las últimas novedades en tecnología y estar conectados en todo momento, e incluso en varios dispositivos a la vez. Los síntomas son malestar, tensión y sensación de inseguridad, y algunas personas pueden llegar a abandonar su vida social, ya que prefieren el mundo que se han creado a través de las TIC.
  • La tecnofatiga, muy similar al síndrome de burnout, consiste en el agotamiento cognitivo y el cansancio a raíz del uso de las tecnologías. Este trastorno incluye el síndrome de la fatiga informativa, que se produce por un exceso de información.
  • La tecnoansiedad es el rechazo o sentimiento negativo ante las TIC, provocando tensión y malestar si se usan. Las personas con tecnoansiedad se sienten incapaces de gestionar las TIC y sus avances. En este grupo se puede incluir la tecnofobia, el miedo a las tecnologías llevado hasta el extremo de que los afectados se niegan a estar en contacto con éstas, y ni siquiera desean hablar del tema, mostrando incluso una actitud agresiva.

Consejos para evitar el tecnoestrés

Para poder hacer frente al tecnoestrés, los expertos recomiendan realizar una serie de cambios en los hábitos diarios al utilizar las tecnologías, con el objetivo de evitar los problemas producidos por este trastorno. Esos consejos son:

  • Por cada hora que se trabaje frente a un ordenador se debe descansar 10 minutos; de esta manera se despejan el cuerpo y la mente.
  • Intentar evitar las multitareas en la pantalla, que generan ansiedad y dificultan que se concentre la atención en una sola labor.
  • Permanecer un día a la semana sin estar en contacto con las tecnologías puede ayudar a desconectar completamente.
  • Utilizar lo justo los teléfonos móviles, y evitar consultar la hora o el calendario en ellos.
  • Ante sensaciones de fatiga se recomienda hacer meditación, relajación muscular, o algún deporte que permita desconectar.
  • De vez en cuando es recomendable leer libros en papel y escribir a mano, para evitar que el lenguaje se vea empobrecido.
  • En general, hay que entender que no todo gira alrededor de la tecnología, y saber cuándo y cómo apartarse de ella.

Tomado de: http://www.webconsultas.com/curiosidades/tecnoestres-el-coste-de-abusar-de-las-nuevas-tecnologias

10/20/16

Sentimiento de culpa ¿cómo afrontarlo?

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El sentimiento de culpa es considerado como una emoción negativa que, si bien a nadie le gusta experimentar, lo cierto es que es necesaria para la correcta adaptación a nuestro entorno. Muchos autores coinciden en definir la culpa como un afecto doloroso que surge de la creencia o sensación de haber traspasado las normas éticas personales o sociales especialmente si se ha perjudicado a alguien.

La culpabilidad, por tanto, surge ante una falta que hemos cometido (o así lo creemos). Su función es hacer consciente al sujeto que ha hecho algo mal para facilitar los intentos de reparación. Su origen tiene que ver con el desarrollo de la conciencia moral, que se inicia en nuestra infancia y que se ve influida por nuestras diferencias individuales y las pautas educativas.

Existen personas que confunden esta emoción con la vergüenza, incrementando su malestar emocional, ya que al mezclar ambos sentimientos se retroalimentan entre sí. Mientras que la culpa aparece ante el dolor por el daño causado, la vergüenza se experimenta cuando nos percibimos con la falta de una habilidad o capacidad que se presumía deberíamos tener.

Radiografía de la culpa

Para entender la culpa hay que conocer cuáles son sus elementos:

  • Acto causal, real o imaginario.
  • Percepción y autovaloración negativa del acto por parte del sujeto, mala conciencia.
  • Emoción negativa derivada de la culpa, remordimientos.

La combinación de estos elementos puede dar lugar a dos tipos de culpa:

  • Culpabilidad sana o manifiesta: aparece como consecuencia un perjuicio real que le hemos causado a alguien. Su utilidad reside en ayudarnos a respetar las normas y a no perjudicar a los demás. La culpa funciona aquí como un castigo cuando no las cumplimos.
  • Culpabilidad mórbida: no ha existido ninguna falta objetiva que justifique dicho sentimiento. A diferencia de la anterior, este tipo de culpabilidad es destructiva y no nos ayuda a adaptarnos al medio. Cuando la culpa no funciona bien (no cumple su función adaptativa) puede ocurrir por exceso (relacionada con alteraciones psicopatológicas como la depresión) o por defecto (asociada con elevados niveles de perfeccionismo).

Autoculpa y culpabilizadores

La culpabilidad es un arma poderosa, pues puede utilizarse para ejercer poder y obtener de los otros lo que quieren. Las personas culpabilizadoras intentan hacernos creer que nuestra culpabilidad está justificada y así aprovecharse de nosotros. A esto se le denomina chantaje emocional: “no haces lo que se espera de ti”, “no sé cómo has sido capaz de…”, “si hubieras… no habría ocurrido”, etcétera. A partir de la inducción de culpa buscan nuestra sumisión o la consecución de sus objetivos. Por eso, debemos evitar este perfil de personas.

Retrato de un culpabilizador

Algunas de las características de las personas culpabilizadoras son:

  • Se está quejando casi siempre.
  • Suele ser buen conversador y encantador (facultativo).
  • En general, suele ser apreciado, nunca tiene la culpa si las cosas se tuercen.
  • Te hace creer que es culpa tuya si las cosas no van bien.
  • Te hace creer que su felicidad está en tus manos.
  • No te acusa directamente, sino de forma retorcida y sutil.
  • Te sientes culpable en su presencia, tienes la impresión de hacer las cosas mal e intentas cambiar para darle satisfacción.

Consecuencias de la autoculpa

Las personas que tienden a autoculpabilizarse de forma frecuente sienten un importante malestar emocional, desprecio por sí mismo, desvalorización, etcétera. Estos sentimientos se asocian a un elevado nivel de autoexigencia, perfeccionismo, obsesividad y tristeza, además de un nivel muy bajo de autoestima.

La autoculpa nos engaña haciéndonos sentir que no hemos sido capaces de resolver algo que nosotros creíamos controlar, generándonos frustración y desasosiego. Por otro lado, la autoculpa es peligrosa en el sentido de que si cargamos nosotros con toda la culpa, liberamos a los demás de la suya y les incapacitamos para que aprendan a reparar errores o a no volverlos a cometer.

Intervención: cómo dejar de sentirme culpable

  • Identifica la conducta y sentimiento de culpa: cuando la culpa no es identificada genera un malestar difuso que no acertamos a expresar. Pregúntate por qué te sientes mal y qué te ayudará a estar mejor.
  • Expresa verbalmente y a nivel emocional tu arrepentimiento a las personas perjudicadas o implicadas: hazles saber que te sientes culpable y los sentimientos asociados a este malestar.
  • Solicita el perdón: no basta con decir que te sientes culpable. Muchas veces las personas necesitan que les pidas perdón.
  • Expresa tu intención de llevar a cabo una conducta reparadora del daño así como la intención de que no se volverá a repetir. Además de solicitar el perdón la otra persona debe tener claro que no se va a volver a repetir el daño.

Tomado de: http://www.webconsultas.com/mente-y-emociones/emociones-y-autoayuda/prevencion-que-hacer-para-no-sentirnos-culpables-6576

10/17/16

¿Qué es diabetes gestacional y cómo prevenirla?

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Entre el 1% y el 14% de mujeres embarazadas presentan diabetes gestacional, más conocida como la diabetesdel embarazo, una alteración en el metabolismo de la glucosa en el embarazo, que provoca un bloqueo en la función de la insulina, responsable de mantener los niveles de glucosa estables en sangre, y que suele aparecer entre las semanas 24 y 28. Vanessa Buitrago, nutricionista de Medicadiet, da las claves para prevenir la diabetes gestacional, que parten de “atacar los factores de riesgo y modificarlos”.

Evitar el exceso de peso antes del embarazo: Un índice de masa corporal por encima de 30 aumenta las probabilidades de la aparición de la diabetes. Además, cuanto más elevado sea este, menor es el rango de fertilidad que puede tener una mujer.

Mantener una vida activa: Incluir un plan de ejercicio ayudará a controlar el peso. Aumentará tu energía diaria, al mismo tiempo que disminuirá los dolores de espalda comunes en esta etapa. Además, te ayudará a reducir el estreñimiento e hinchazón abdominal, provocado por el enlentecimiento del tránsito intestinal propios de esta etapa.

Procurar que la ganancia de peso sea gradual: El margen que existe en la ganancia de peso durante el embarazo es amplio, lo más importante es que sea de manera progresiva y que no haya una subida exagerada, pero tampoco escasa.

Control médico durante la gestación: Se debe comenzar el cuidado prenatal temprano, teniendo visitas ginecológicas regularmente. También es recomendable seguir un control de la glucemia en sangre y que los niveles de glucosa se mantengan normales. Además, se debe controlar los lípidos plasmáticos, tanto decolesterol como de triglicéridos.

La alimentación, la clave para su prevención “Buitrago” advierte que seguir una dieta saludable es fundamental para evitar la diabetes gestacional. “Lo recomendable es seguir unas pautas alimentarias adecuadas y adaptadas a la situación fisiológica en la que se encuentra la gestante”, pero, sobre todo, advierte, “la base de la alimentación debe ser variada (para conseguir todo el aporte de nutrientes), equilibrada (en energía y nutrientes), suficiente (en cuanto a cantidad de macro y micronutrientes) y adaptada (a los gustos, cultura, etc.)”.

La experta recomienda prestar atención a los siguientes puntos para controlar los niveles de glucosa:

  1. Hacer cinco o seis comidas a lo largo del día. De esta manera se consigue un metabolismo energético mucho más eficiente y un reparto más equilibrado a lo largo del día. En casos de tratamiento con insulina, las ingestas deben ir ajustadas a las inyecciones para conseguir un mayor control de la glucosa en sangre, evitando tanto hiperglucemias como hipoglucemias.
  2. Cuidar la ingesta de hidratos de carbono, puesto que son los nutrientes que más influencia ejercen en los valores de glucemia. Sin embargo, deben estar ampliamente representados en la dieta aportando entre un 40% y un 50% de las calorías totales.
  3. Es aconsejable evitar el consumo de hidratos de carbono de fácil absorción conocidos como ‘hidratos de carbono simples’, donde encontramos los pasteles, bollos, golosinas o el propio azúcar y, aumentar el consumo de los carbohidratos de absorción más lenta o complejos como las pasta, el arroz o las legumbres, puestos que estos últimos elevan de forma más gradual los niveles de glucosa en la sangre con respecto a los primeros.
  4. Aumentar el aporte de fibra, porque ralentiza la digestión y la absorción de los alimentos y, por lo tanto, de la glucosa. Lo ideal es tomar unos 30 gramos de fibra al día, por eso no deben faltar en nuestra alimentación las ensaladas, las legumbres, los cereales integrales, las frutas con cascara.

Tomado de: http://www.posta.com.mx/bienestar/que-es-diabetes-gestacional-y-como-prevenirla

10/13/16

6 problemas menstruales y sus soluciones

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La menstruación puede ser dolorosa, literalmente dolorosa. La mayoría de las chicas tienen que lidiar con el síndrome premenstrual, los dolores menstruales y el dolor de cabeza en torno a la llegada de la menstruación. Generalmente se trata de algo completamente normal y no hay ningún motivo para preocuparse.

Enseguida encontrarás información sobre qué problemas menstruales son frecuentes y normales y como solucionarlos:

Sensibilidad a flor de piel

Entre el 20% y el 30% de las mujeres se vuelven ultrasensibles en estos días del mes, “La causa del síndrome premenstrual (SPM) no es conocida”, explica el doctor Pablo Irinia, vocal de la Sociedad Española de Neurología. “Parece que los cambios hormonales pueden producir síntomas que in  cluyen alteraciones en el estado de ánimo. Otros factores, como los cambios en los niveles de neurotransmisores como la serotonina (muy implicados en el estado de ánimo) o la secreción de hetaendorfinas, que controlan el dolor, podrían jugar un papel crucial”.

La cabeza, a punto de estallar

El 40% de las mujeres que sufre migraña aseguran que la menstruación es un desencadenante, según un estudio del Lukes-Roosevelt Hospital Center de Nueva York (EE.UU.). La culpa es de los estrógenos, que caen en picado en los días previos a la regla.

¿Hay manera de evitarlo? “Es importante aumentar la frecuencia en la ingesta de alimentos y reducir la cantidad, para evitar la sensación de empacho”, aconseja el doctor Carlos Dosouto Capel, responsable de la consulta de Endocrinología Reproductiva del Servicio de Medicina de la Reproducción de Salud de la Mujer Dexeus. “También se debe limitar la sal, para reducir la retención hídrica.

Senos más sensibles

Triste, pero cierto. Los pechos lucen más turgentes… pero están más sensibles que nunca. Especialmente, en las mujeres con altos niveles de progesterona, porque esta hormona activa las células mamarias, preparándolas para un posible embarazo. Hasta el 70% padece este síntoma. Y la mala noticia es que no hay mucho que hacer contra él.

Un menor consumo de cafeína puede ayudar, y ciertas investigaciones apuntan a que 60 miligramos diarios de bayas de sauzgatillo (el llamado árbol casto o pimiento de los monjes) también podrían ser útiles, porque reducen la prolactina, otra “culpable” de la hinchazón mamaria.

Somnolencia

La progesterona provoca somnolencia. Además, si pierdes sangre, pierdes hierro, un mineral que te proporciona energía, por lo que las mujeres con regla abundante son más propensas a sentirse agotadas. Come más vegetales ricos en hierro, como espinacas, alubias o lentejas. Y haz deporte, por mucho que el sofá te llame con acento seductor. El ejercicio físico aeróbico moderado (unos 30 minutos al día) ayuda a reducir muchos de los síntomas del SPM.

También hay remedios naturales. El jengibre, el ginkgo biloba o el sauzgatillo, de nuevo, pueden ayudarte.

La libido, por las nubes

Tradicionalmente, los días más hot del mes tienen lugar durante la ovulación, porque es cuando hay más posibilidades de embarazo. Y aunque el SPM debería bajar la libido, bastantes mujeres manifiestan el efecto contrario. Algunos expertos apuntan a que nos sentimos más liberadas, justamente porque la probabilidad de quedarnos embarazadas es menor (y, además, los orgasmos alivian los calambres menstruales).

Aumento de apetito

Los antojos premenstruales son el pan nuestro de cada día para muchas mujeres, y empiezan en el cerebro. “Es posible que el aumento de apetito, y en concreto la apetencia por los carbohidratos, se deba a los cambios hormonales, o bien que se produzca como respuesta para reducir el nerviosismo y la ansiedad asociados a los cambios hormonales y de neurotransmisores como la serotonina”, asegura el doctor Irimia.

(Con información de Women’s Health).

Tomado de: http://sumedico.com/6-problemas-menstruales-soluciones/

10/7/16

¿Por qué el cáncer de mama es el más común en mujeres?

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Según los datos de la Asociación Española contra el Cáncer, se calcula que en España se diagnostican cerca de 25.000 nuevos casos de cáncer de mama al año, y de hecho es el tumor más frecuente entre las mujeres occidentales.

Aunque el cáncer es una enfermedad muy compleja, y apenas estamos empezando a desentrañar sus misterios, las investigaciones realizadas en los últimos años sobre envejecimiento celular nos dan muchas pistas sobre su origen, diagnóstico y tratamiento. En el año 2013, un equipo de científicos de la Universidad de California (EEUU), publicaba en la revista Genome Biology el desarrollo de una herramienta que permite averiguar la edad de diferentes órganos, tejidos y células humanas.

Y es que podemos hablar de ‘edad’ en un sentido cronológico – años de vida-, o en un sentido biológico. Los últimos avances científicos nos han permitido descubrir que, cuando nuestras células envejecen, se produce un cambio químico en el material genético que consiste en la adición de grupos metilo al ADN, lo que provoca un cambio en su funcionalidad. Esta metilación del ADN ha resultado ser un marcador muy fiable que nos alerta del envejecimiento celular.

Utilizando este indicador como base para desarrollar lo que ellos llaman ‘reloj epigenético’, el equipo de investigadores logró comparar de forma bastante fiable el envejecimiento a lo largo del tiempo de diferentes partes del cuerpo: cerebro, corazón, pulmones, hígado, riñón, cartílago, etc. Y, mientras que las edades biológicas de la mayoría de muestras coincidieron con la edad cronológica, algunas diferían de forma muy significativa. Y, aquí está el quid de la cuestión, los resultados revelaron que la edad del tejido mamario de las mujeres envejece mucho más rápido que el resto.

“El tejido mamario sano tiene alrededor de dos o tres años más –biológicamente hablando- que el resto del cuerpo de una mujer”

“El tejido mamario sano tiene alrededor de dos o tres años más –biológicamente hablando- que el resto del cuerpo de una mujer”, explicó Steve Horvath, líder del equipo de investigación. “Y en las mujeres con cáncer de mama, el tejido sano más próximo al tumor tiene un promedio de 12 años más que el resto de su cuerpo“. Además, teniendo en cuenta que el reloj indicó que el tejido tumoral tenía una media de 36 años más que el sano, este resultado también podría explicar por qué la edad es un factor de riesgo para muchos tipos de cáncer en ambos sexos.

El desarrollo de este tipo de herramientas abre las puertas al desarrollo de métodos más eficaces en la prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer.

Tomado de: images

09/15/16

Cómo hacer para que los bebés duerman de forma segura

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Una gran preocupación de los padres primerizos es cómo asegurarse de que sus bebés duerman seguros.

Pese a las campañas para reducir el riesgo del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL), un reciente reporte publicado en la revista Pediatrics sugiere que este mensaje no siempre es tomado en cuenta.

El estudio muestra que muchos progenitores aún conscientes del peligro, colocan a sus pequeños a dormir en situaciones inadecuadas. Para sacar sus conclusiones analizaron las prácticas paternas hacia 167 bebés estadounidenses de entre uno y seis meses.

Según reprodujo la BBC, las observaciones registraron que hasta el 21% de los pequeños fueron colocados sobre superficies que no están recomendadas, el 33% dormían en una posición indebida y hasta el 91% se encontraban en un entorno inseguro, con objetos sueltos como almohadas protectoras y peluches.

El estudio resalta que los programas de educación pública y los consejos de los profesionales de la salud no están siendo observados con cuidado. Pero, ¿cuáles son las últimas recomendaciones de los expertos?

El ABC del sueño seguro

A solas. La recomendación es nunca permitir que otros niños o mascotas duerman en la misma cuna de tu bebé. Además, se recomienda retirar juguetes, almohadas y mantas. También se sugiere utilizar una bolsa de dormir para bebés antes que una frazada.

Bocarriba. Los expertos ahora recomiendan colocar al bebé de espaldas cada vez que toma una siesta o duerme a la noche. Cuando el pequeño pueda voltearse de la espalda al estómago y viceversa, se le puede permitir elegir la posición que quiera. Sin embargo, todos los infantes deberían ser puestos bocarriba para dormir hasta que tengan un año, según los expertos.

Cuna. Por último, la orientación es siempre colocar al bebé en su propia cuna, moisés o corralito, y garantizar que éstos cumpla con los estándares de seguridad, que cambiaron con los años. Las populares camas cuna con lados ajustables ya no son permitidas y su venta está prohibida. También se sugiere asegurarse de que la cuna tenga un colchón firme con una sábana bien ajustada.
Varias organizaciones de protección de los niños, incluyendo la Academia Estadounidense de Pediatría, incluyen más consejos de seguridad:

-Nunca dormir en un sofá o sillón con un bebé en brazos.
-No dormir en la misma cama con el bebé si se fuma, bebe, se consumen drogas o si se está muy cansado.
-No excederse en el abrigo.
-No cubrir la cara del bebé cuando duerme

Fuente: http://docsalud.com/articulo/7459/c%C3%B3mo-hacer-para-que-los-beb%C3%A9s-duerman-de-forma-segura

09/14/16

Las claves para dormir bien

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Pasamos aproximadamente un tercio de nuestra vida durmiendo. Por ello, es bastante habitual pensar que dormir es algo que sucede de forma natural, una circunstancia inherente a nuestro día a día y sólo nos damos cuenta de la importancia que tiene descansar y dormir bien cuando, por alguna circunstancia, padecemos problemas para conciliar el sueño. Descubre cómo solucionarlos.

Tú duermes, tu cuerpo trabaja

Hay quien piensa que mientras uno duerme, el cuerpo no trabaja. Pero nada más lejos de la realidad, ya que durante ese espacio de tiempo en el que descansamos, nuestro organismo se prepara y realiza la puesta a punto para todos aquellos retos a los que nos enfrentaremos el día siguiente, de ahí la importancia de que el descanso sea suficiente y adecuado.

Por ejemplo, durante el sueño, liberamos las hormonas que harán que nos sintamos bien al despertar, fortalecemos nuestro sistema inmunitario y nuestro metabolismo, se refuerzan la memoria y los conocimientos adquiridos, las articulaciones y músculos se relajan y se regeneran, al igual que nuestro corazón ya que, mientras dormimos, desciende la presión arterial y, con ello, mejora el sistema circulatorio.

Y es que no es casualidad que numerosas firmas de cosméticos hayan creado líneas de tratamientos específicos para la noche. La razón es sencilla. La regeneración celular durante el sueño es mayor y la circulación sanguínea mejora, estas dos circunstancias hacen que nuestra piel asimile mejor los activos nutritivos presentes en dichos tratamientos cosméticos y que, al despertar, nuestra piel esté más tersa, hidratada y tengamos mejor aspecto.

Si no dormimos bien, ¿qué sucede?

En función de nuestra edad, necesitaremos más o menos horas de sueño al día. Por ejemplo, los bebés necesitan dormir una media de 17 horas diarias para que su crecimiento sea adecuado, los niños deben dormir unas 10 horas y en la edad adulta lo recomendado es que el período de descanso oscile entre las siete y ocho horas, aunque si bien es cierto que existen personas para las que dormir cinco o seis horas de sueño es tiempo más que suficiente para rendir al máximo.

Ya sabemos qué hace nuestro organismo mientras nosotros dormimos pero, ahora bien, si no descansamos adecuadamente, ¿qué nos pasa? La respuesta es fácil, sólo tienes que ponerte en la siguiente situación: piensa por un momento cómo te sientes cuando un día, por la razón que sea, has dormido menos horas de lo habitual.

Sin duda, los efectos de esa falta de sueño tienen una repercusión directa no sólo en tu estado físico, sino también en el mental y es que, entre otros efectos, estamos cansados, nos cuesta trabajo concentrarnos y nuestro estado de ánimo se altera notablemente.

Según ponen de manifiesto diferentes investigaciones, los trastornos asociados a la falta de sueño son una de las patologías médicas más prevalentes en nuestra sociedad. Y es que las personas que no descansan correctamente son, por lo general, más propensas a las enfermedades –ya hemos comentado que nuestro sistema inmunológico se refuerza durante el sueño, así que si no dormimos bien, éste no se regenerará adecuadamente–, a padecer problemas de memoria y de aprendizaje –derivados de la falta de atención causada por el cansancio–, al estrés y a las enfermedades cardiovasculares.

Otras consecuencias de la falta de sueño

Pero hay más consecuencias provocadas por la falta de sueño. Son las siguientes:

  • Dormir poco produce trastornos gastrointestinales y dolor en la parte alta del abdomen, también conocido como dispepsia funcional.
  • Obesidad y diabetes: la falta de sueño aumenta la producción de una hormona llamada ghrelina que incrementa el apetito. Por consiguiente, si dormimos poco, aumenta nuestro riesgo de subir de peso, ya que cambiarán nuestros hábitos alimenticios. Asimismo, ciertos estudios médicos demuestran que dormir menos de seis horas diarias disminuye nuestra capacidad para tolerar la glucosa y nos hace más propensos a padecer diabetes del tipo II.
  • Afecciones neurodegenerativas derivadas de la alteración del sistema nervioso que produce la falta de sueño.
  • Depresión: dormir poco afecta a nuestras emociones, y es que la somnolencia nos genera estrés y produce alteraciones en nuestro comportamiento. Por todo ello, no dormir lo suficiente puede desembocar en un cuadro de melancolía y, posteriormente, en depresión.

¿Qué nos quita el sueño?

Si duermes el mismo número de horas que siempre pero cuando te levantas te sientes cansado, o si te cuesta trabajo conciliar el sueño y a lo largo de la noche te despiertas con frecuencia es muy posible que padezcas problemas de insomnio.

Respecto a las causas que producen que no descansemos adecuadamente se encuentran algunas a las que podemos poner solución de una forma bastante sencilla como son, entre otras:

  • El tamaño de la cama: el colchón perfecto es el que tiene 20 centímetros más de largo que nosotros, y de ancho, si duermes solo, basta con 90 cm., pero si la cama es para dos, debe tener 1’60 cm.
  • La dureza del colchón: debe dejar que nuestro cuerpo se hunda ligeramente, pero, al mismo tiempo, mantener la posición horizontal natural.
  • El tipo de almohada: la ideal es aquella almohada que, cuando nos tumbamos boca arriba, hace que nuestro cuello no se tuerza y permanezca en una posición paralela al colchón.
  • El ruido o la temperatura excesivos.
  • Comer poco o, por el contrario, demasiado.
  • Fumar mucho.
  • Abusar del alcohol y de las bebidas con cafeína.

En los dos últimos casos, bastará con que mejoremos nuestros hábitos alimenticios y las condiciones del espacio en el que dormimos para que el descanso sea suficientemente satisfactorio. Sin embargo, si mejoramos dichas condiciones y la dificultad para dormir persiste puede que esto se deba a que existen otras causas subyacentes como, por ejemplo, problemas psicológicos o emocionales, ansiedad, estrés o depresión. En cualquiera de estas vicisitudes, habrá que optar por un tratamiento médico especializado para solucionar nuestros problemas de sueño.

Nunca deberemos recurrir por cuenta propia a tomar medicamentos para dormir si no nos los ha recetado previamente un médico. A pesar de que nos ayuden a conciliar el sueño, si no se toman en las dosis adecuadas y si dicha ingesta no se realiza bajo la supervisión de un facultativo, este tipo de fármacos tienen numerosos efectos secundarios, como son la aparición de cansancio, irritabilidad o incluso pueden llegar a producir adicción.

¿Cómo podemos mejorar nuestro descanso?

Intenta que tus horarios de vigilia y de sueño sean regulares

Y si te echas una siesta a lo largo del día que ésta no supere la media hora. Si con esos 30 minutos no es suficiente y te sientes muy cansado, puedes recurrir a bebidas estimulantes como el té o el café, aunque no debes abusar de ellas.

Crea un ambiente agradable para dormir

Es muy fácil, para conseguirlo sólo tienes que evitar los ruidos (utiliza tapones blandos para aislarte y descansar) y mantener la habitación a una temperatura intermedia, bien ventilada y a oscuras, si esto último no es posible, recurre a un antifaz. Para completar este ambiente, también puedes poner en el dormitorio velas aromáticas o algún tipo de incienso suave de alguna planta cuyo aceite esencial tenga efectos relajantes como, por ejemplo, la lavanda.

Come mejor

La alimentación y el sueño están muy relacionadas, si quieres dormir bien, aumenta la ingesta de frutas y verduras y reduce las cantidades de alimentos ricos en grasas saturadas o las bebidas que poseen propiedades excitantes.

Cena al menos tres horas antes de irte a dormir

Aunque si sientes hambre en el momento de acostarte toma un vaso de leche caliente con miel o una infusión con propiedades relajantes como la manzanilla o la valeriana.

No practiques deporte en las tres horas previas a irte a la cama

El ejercicio físico nos relaja y libera endorfinas que nos hacen sentir bien, pero lo recomendable es practicarlo por la mañana o por la tarde, ya que hacerlo por la noche incrementa tu temperatura corporal y dificulta la conciliación del sueño.

Evita todas las preocupaciones posibles justo antes de meterte en la cama

Por ejemplo, puedes dejar organizada tu ropa y el bolso del día siguiente o cualquier otro asunto que tengas pendiente y que creas que puede suponerte una inquietud a la hora de dormir. También es bueno practicar ejercicios de relajación a última hora del día, como el pilates, el taichi o el yoga, y no olvides algo muy importante: procura no alterarte o ponerte nervioso si ves que el sueño tarda en llegar.

fuera-lucesFuera luces

Estamos acostumbrados a dormir con el teléfono en la mesilla, la tablet o ebook al lado y los despertadores han pasado a ser digitales. Es importante desconectar y desactivar estos aparatos, la tele y cualquier otro elemento que desprenda luz o resplandor y que puedan afectar a nuestro descanso.

Esconde el reloj

Aquellas personas que no pegan ojo y miran una y otra vez el reloj a ver cuánto tiempo ha pasado y comienzan a agobiarse generando un círculo vicioso, deben tomar cartas en el asunto, coger su reloj o despertador y meterlo en un cajón fuera del alcance de la vista. Ojos que no ven… cuerpo que se duerme.

Evita siestas tardías

Como decíamos, lo ideal es que las siestas no superen la media hora (20 minutos es lo ideal), pero además es clave no echárselas entrada ya la tarde, ya que descuadra tus horarios de sueño. Si te vence el sueño intenta combatirlo con agua fresquita, un paseo agradable o una charla entretenida.

cama-para-dormirLa cama es para dormir

El dormitorio no es un centro de trabajo ni el mejor sitio para ver la televisión, jugar a la consola o navegar por Internet. La cama debe ser un santuario del descanso y utilizarse solo para descansar. Bueno para dormir o… ya se sabe.

…tampoco es para las mascotas

Esos amos que no pueden alejarse de sus mascotas ni para dormir (o viceversa) deben concienciarse de no subir a sus animales de compañía al colchón. Se mueven y hacen ruidos que pueden cortar tu sueño de raíz. Además pueden soltar elementos que desencadenen posibles alergias u otros problemas (pelo, piel, pulgas…).

Cambia de almohada

A veces un simple cambio de los elementos de nuestra cama puede servir para acomodar el cuerpo y mejorar nuestro descanso. Por ejemplo, si te despiertas con sensación de cuello rígido es una señal de que deberías cambiar tu almohada por una que no sea excesivamente plana, de manera que permita apoyar mejor la curva natural del cuello –si duermes de espaldas– o mantener la línea de la nariz por encima del centro de gravedad del cuerpo –si duermes de lado–.

truco-cojinEl truco del cojín

En ocasiones nuestra espalda nos da la lata, y tener molestias, aunque sean leves, puede interferir las etapas de sueño reparador. Para contrarrestarlo puedes colocar una almohada o cojín entre tus piernas si descansas de lado, o bajo las rodillas si duermes de espaldas. Esto te ayudará a alinear tus caderas y reducir el estrés de la zona baja de la espalda.

Controla con la cafeína

Sabemos que no se puede vivir sin café, pero aunque lo necesites para activarte por las mañanas intenta evitarlo pasado el mediodía. Igualmente, recuerda que hay otros alimentos y bebidas, como el chocolate, que en menor medida pero también la contienen.

ojo-alcoholEl alcohol da sueño pero…

Quizá hayas notado en alguna noche de copas o vinos que el sueño te alcanzaba antes, sin embargo los efectos somníferos del alcohol son momentáneos, y una vez desaparecen lo que ocurrirá es que te despertarás con mayor frecuencia a lo largo de la noche (y quizá con resaca al día siguiente).

Vigila tu salud

Si tu insomnio perdura en el tiempo durante más de un mes a pesar de poner en práctica algunos de estos consejos, acude a tu médico para comentarle tu problema y que revise tu estado de salud general. Hay patologías que pueden provocar un mal descanso, como el ERGE, el asma, la artritis o la depresión, e incluso algún medicamento que estés tomando puede provocar como efecto secundario problemas para dormir.

Tomado de: http://www.webconsultas.com/belleza-y-bienestar