Dile adiós al estrés y las preocupaciones

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Sal a correr El famoso subidón del corredor es perfecto casos de estrés, ya que las hormonas de la felicidad que generarás te ayudarán a cambiar de ánimo. Puede que no te apetezca, pero tu cuerpo agradecerá el esfuerzo. Además, te sentirás mejor si logras un reto (incluso si son 5 km).

 Con la calma Busca tiempo para meditar, aunque sean 10 minutos al día. No tienes que imponerte unas reglas estrictas para llegar a alcanzar los beneficios de esta gimnasia mental; simplemente, busca que el momento sea el adecuado

 Toma una pastilla Los relajantes naturales pueden ser la solución a tu nerviosismo. Prueba con algún suplemento que contenga extracto de la raíz de rhodiola rosea, que alivia los síntomas del estrés, incluidos la fatiga, el cansancio y la ansiedad.

Encájalo «Hazte con dos cajas pequeñitas, y ponles sendas etiquetas, una que ponga feliz y otra, preocupada«, sugiere la hipnoterapeuta y consejera Diana Parkinson. «Escribe en un papel cualquier cosa agradable que te haya sucedido, e introdúcelo en la caja feliz. Esto te servirá de recuerdo para estar contenta y positiva. Pero usa también la caja preocupada. Si algo te agobia, anótalo en un trozo de papel y guárdalo en la caja correspondiente», comenta Diana. «En cuanto tengas un trozo de papel en la caja de las preocupaciones, tendrás que enfrentarte a ello. Después, tíralo a la basura, de manera que nunca haya más de un papelito».

Échate unas risas Carcajearte, bien sea viendo un monólogo o de los chistes malos de tu pareja, te ayudará a olvidarte por un rato de tus problemas. Soltar unas risillas ayuda a cambiar de ánimo, estimula tus órganos internos, activa las respuestas contra el estrés, mejora tu circulación sanguínea y relajará tus músculos. ¿Lo mejor de todo? Tu cuerpo no distingue entre la risa de verdad y la fingida, así que no lo dudes: fuérzala hasta que se torne real.

Respira profundamente Si las preocupaciones alteran tu sueño y no te dejan dormir bien, echa un par de gotas de aceite esencial de lavanda sobre tu almohada antes de irte a la cama. Se cree que su placentero aroma favorece la relajación y tiene un ligero efecto calmante.

Estira La lentitud y el ritmo de los movimientos del yoga, unido a sus respiraciones profundas, pueden ayudar a eliminar el estrés. Elige el tipo de ejercicio que más se ajuste a tu estado de ánimo; si necesitas relajarte después de un día frenético, una clase lenta y calmada de Hatha es ideal; si tu mente va a 100 km/h, prueba algo más energético que te ayude a olvidarte de la negatividad.

Echa una mano ¿Atascada? Focaliza tus esfuerzos en otra persona. Hacer algo de voluntariado, o simplemente ayudar a un amigo ampliarán tu campo de visión, y verás las cosas con perspectiva. Además, algunos estudios afirman que donar tu tiempo mejora tu salud física y mental.

Pon orden Tanto si tu vida es un lío viviente, como si el follón es solo mental, tomarte tu tiempo para ordenarla te puede ser muy útil. «El desorden puede ser muy estresante», explica Diana. Si tu casa está demasiado llena de cosas, vacíala y dona las inservibles. Después, haz lo mismo con tu agenda, y date un respiro.

Háblalo Si los pequeños problemas se están volviendo más grandes, habla con un profesional. La Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) está considerada como uno de los tratamientos más efectivos contra la ansiedad. Un experto te ayudará a relacionar lo pensamientos negativos y tu estado de ánimo, y te puede indicar cómo controlar tus emociones. Es efectiva sea cual sea tu nivel de estrés.

Tomado de: Women´s Fitness

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