¿Cómo saber cuándo es amor de verdad?
El amor verdadero es un concepto difícil de explicar, no es algo tangible, sino una mezcla de sentimientos que nos hacen necesitar y ser necesitados por otra persona. Muchas veces se confunde un simple enamoramiento pasajero con algo más profundo, pero el amor de verdad es cuestión de tiempo, confianza y estabilidad en una relación.
Amor verdadero significa saber, reconocer y asumir que las personas tenemos tantos defectos como virtudes, que probablemente nos incomoden costumbres, que no todo es de color de rosa y que no vivimos en un cuento de príncipes y princesas enamorados.
No, el amor verdadero es algo que va más allá de amar las coincidencias. Un amor sincero y verdadero es enamorarse de las diferencias con gran intensidad, ser tolerantes con las incomodidades y abrir las puertas a la confianza.
Uno no puede decir que ama al otro hasta que no se conocen sus demonios, su ira, su enfado y sus contradicciones. Hace falta amar de verdad para comprender que en una relación no todo es belleza, sino que también hay caos y, junto a él, la dinamita.
En resumen, que el amor verdadero es convivir cuidando muchos detalles, armando rompecabezas y montando castillos de ilusiones y desilusiones en el aire. Si asumimos esto conoceremos el verdadero valor de la permanencia, de que hay sentimientos que perduran, que no son de usar y tirar.
Enamórate de ti y de la vida, después hazlo de quien quieras
Para amar sin dependencia ni necesidad hace falta valorarnos a nosotros mismos primero. O sea, para decir “te quiero” primero debes saber decir “me quiero”. El amor propio y el conocimiento de uno mismo es la clave para generar relaciones saludables.
En resumen, para encontrar a la persona adecuada también debemos prepararnos nosotros para una relación. Esto exige un trabajo interior que puede resultar costoso pero que, sin embargo, tendrá grandes beneficios.
