Resistencia a la penicilina,un problema que nos acecha

La resistencia a la penicilina se produce cuando las bacterias se transforman y se hacen capaces de resistir los efectos habituales del antibiótico. Es un gran problema de salud pública que preocupa al sistema de salud.

La resistencia a la penicilina ha dado lugar al desarrollo de derivados con mayor espectro de acción, y de penicilinas resistentes a la betalactamasa. Esta enzima es producida por algunas bacterias y es la responsable de que sean resistentes a la acción de antibióticos del grupo de los penicilínicos.

El uso, muchas veces indiscriminado, de estos fármacos ante el temor a una complicación, provoca que los microorganismos desarrollen una resistencia mayor. La resistencia a la penicilina se da en cerca del 25% de cepas de Streptococcus pneumoniae aisladas en pacientes con otitis media, y comparten esa resistencia con cerca del 33% de cepas de Haemophilus influenzae.

El problema de la resistencia a la penicilina y otros antibióticos ha hecho que muchos países desarrollen políticas de uso racional de los antibióticos. Lo importante, más allá de las legislaciones y las guías, es que tanto médicos como pacientes entiendan que los antibióticos no pueden emplearse indiscriminadamente.

¿Qué es la penicilina y cómo actúa?

Las penicilinas son una subclase de antibióticos llamados antibióticos beta-lactámicos. Se trata de antibióticos que contienen una estructura química llamada anillo beta-lactámico.

Se emplean para tratar infecciones causadas por bacterias categorizadas como grampositivas y algunas gramnegativas -estreptococos en el primer caso e infecciones meningocóccicas en el segundo. La penicilina provoca la muerte de las bacterias porque les impide formar la pared celular que las protege.

No obstante, algunas bacterias producen sustancias -enzimas- que pueden inactivar a los antibióticos betalactámicos. Para evitar esto, si la infección es causada por este tipo de bacterias, las penicilinas se administran combinadas con medicamentos que impiden la acción de estas enzimas.

Las penicilinas se distribuyen rápidamente en la mayoría de los tejidos, especialmente en presencia de inflamación. Todas se eliminan al menos parcialmente por la orina, y la mayoría alcanza en ella altas concentraciones.

Cómo se produce la resistencia a la penicilina

La resistencia a la penicilina se produce cuando las bacterias se transforman y se hacen capaces de resistir los efectos del antibiótico. Las bacterias capaces de volverse resistentes al tratamiento pueden causar diversas infecciones en los humanos y los animales, y son más difíciles de tratar que las no resistentes.

El uso de antibióticos puede llevar a la resistencia. Cada vez que tomas antibióticos, las bacterias sensibles mueren. Sin embargo, algunas pueden resistir, crecer y multiplicarse, pudiendo propagarse a otras personas.

Las bacterias resistentes más frecuentes son Escherichia coli, Klebsiella pneumoniae, Staphylococcus aureus y Streptococcus pneumoniae. Así pues, la resistencia a la penicilina y otros antibióticos, también puede producir un aumento del gasto sanitario y un incremento de la mortalidad.

Medidas para prevenir la resistencia a la penicilina

A continuación, te damos unas recomendaciones para contribuir a prevenir la resistencia a la penicilina y a otros antibióticos:

  1. No uses antibióticos para tratar infecciones víricas como el resfriado o la gripe. Recuerda que los antibióticos no funcionan en los virus.
  2.  Cuando acudas al médico, no debes insistir para que te prescriba un antibiótico.
  3. Debes seguir las indicaciones en cuanto a dosis y duración del tratamiento cuando tomes antibióticos.
  4. Sigue tomando el antibiótico durante el tiempo indicado, aunque te encuentres mejor. Si interrumpes el tratamiento demasiado pronto, algunas bacterias pueden sobrevivir y volver producir la infección.
  5. No guardes los antibióticos para otro momento, ni uses los medicamentos de otra persona.
  6. Pon en practica hábitos diarios para prevenir las infecciones, como lavarte las manos y preparar los alimentos en condiciones higiénicas.

Sistema mundial de vigilancia de la resistencia a los antimicrobianos

El Sistema Mundial de Vigilancia de la Resistencia a los Antimicrobianos de la OMS, denominado GLASS, incluye actualmente a 52 países. De ellos, 25 son de ingresos altos, 20 de ingresos medianos y 7 de ingresos bajos. Este nuevo sistema ha revelado la presencia generalizada de resistencia a los antibióticos en muestras de 500000 personas de 22 países en las que se sospechaban infecciones bacterianas.

Los datos publicados por la Organización Mundial de la Salud sobre la resistencia a los antibióticos indican que los niveles de resistencia a algunas infecciones bacterianas graves son altos. Se dan tanto en los países de alto nivel económico como en los países de ingresos bajos

Conclusión

Los antibióticos son medicamentos que combaten las infecciones bacterianas. Usados correctamente pueden salvar vidas, pero hay un creciente problema de resistencia a la penicilina y otros antibióticos.

La penicilina es un antibiótico muy eficaz para lo que fue formulado. Además es barato en su producción y se puede encontrar en casi cualquier punto del globo terráqueo. Si tiene que salir de circulación por aumento de la resistencia bacteriana, entonces se perderá una herramienta más para combatir las infecciones.

Tomado de: MejorConSalud

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